viernes, 1 de febrero de 2019
Fragmentos de un Resiliente
Sonríele al invierno
Nos pasamos el invierno deseando que el verano aparezca. Y cuando llega, nos
quejamos del calor. Y echamos de menos la primavera, pero cuando llega nos
volvemos a quejar de las alergias y sus estornudos.
Y ahí llamamos al otoño. Sin darnos cuenta que con el otoño se acaba el verano, y
habíamos estado deseándolo mucho tiempo, ¿verdad?
Así es la vida. La vida son los problemas, que como el invierno, nos dejan fríos, y que
deseamos salir de ellos con todas nuestras fuerzas. Pero como todo invierno, algún
día llegará la primavera, y sanara las heridas del frío. Y es entonces donde
valoraremos de verdad, que todas las estaciones tienen sus cosas buenas.
El invierno nos enseña a valorar el calor, y el verano más cálido nos hace valorar que
el otoño no es tan malo, aunque se caigan las hojas. Total ya llegará la primavera y
las hará crecer de nuevo.
Por eso, aprovecha cada estación al máximo, y haz lo mismo con la vida. Juega con
tus problemas como si estuvieras jugando con la nieve, olvidándote del frío que eso
conlleva. Baila con tus altibajos, como si se tratara de tu canción favorita en una noche
de primavera en la que ya ni las alergias te podrán parar.
Agradece las enseñanzas que te dan los momentos menos buenos, como agradeces
que el verano deje de ser tan caluroso para dar paso al otoño.
Y sobre todo, quiérete, y aprende y disfruta, como disfrutas el primer baño en la playa
de cada verano.
La vida es eso, la combinación perfecta de 4 estaciones, y tú, marcas el inicio y el final
de cada una.
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