jueves, 28 de marzo de 2019
Hacia lo transpersonal
En ese orden de importancia, es un deber también citar al
doctor en Física teórica por la Universidad de Viena, Fritjof
Capra (2000), autor de la obra El Tao de la física, un best
seller que supuso el punto de partida de numerosas
publicaciones sobre la interrelación entre el universo
descubierto por la física moderna y el misticismo antiguo,
principalmente oriental. Capra considera que en el intento
por comprender el misterio de la vida, el ser humano ha seguido diferentes caminos, entre ellos el del científico y el
del místico. Fritjof Capra plantea que los conceptos de la
física moderna llevan a una visión del mundo muy similar a
la de los místicos de todas las épocas y tradiciones. La
finalidad de la obra El Tao de la física es explorar la relación
entre tales conceptos, motivado por la creencia de que los
temas básicos que utiliza para comparar la física con
el misticismo serán confirmados, más que invalidados por
futuras investigaciones: un objetivo pretendido por La
educación cuántica.
Hay una retahíla de científicos, muchos de ellos físicos,
cuyos pensamientos han sido peyorativamente catalogados
en el “misticismo cuántico”: es toda una afrenta al genuino
pensador místico por parte del materialismo científico.
Recordemos en este sentido que la dicotomía entre ciencia y
misticismo son dos modos de saber, como ha argumentado
Ken Wilber (2005d) en su obra El espectro de la conciencia. El
gran mérito de los mal llamados “místicos cuánticos” es
haber integrado la racionalidad con la espiritualidad, un
racionalismo espiritual adoptado como filosofía transpersonal,
en contraposición a la filosofía tradicional del pensamiento
occidental, y que ha desembocado en la disciplina
“transpersonal” como “cuarta fuerza” de la psicología. Dicho
pensamiento tiene su máximo exponente científico-filosófico
en la obra Sexo, Ecología, Espiritualidad de Ken Wilber
(2005b). Sin embargo, existen iniciativas desde el ámbito de
la psicología académica para integrar lo “transpersonal” como
objeto de estudio serio y científico, como acredita la revista
Journal of Transpersonal Researchxxxiv, integrada en la
Asociación Transpersonal Europea (EUROTAS)xxxv. En el
ámbito universitario, es digna de mención la tesis doctoral de
Iker Puente titulada Complejidad y psicología transpersonal:
Caos y autoorganización en psicoterapia, encuadrada dentro
del programa de doctorado “Percepción, Comunicación y
Tiempo” del departamento de Psicología Básica, Evolutiva y
de la Educación, en la Universidad Autónoma de Barcelona.
Los escépticos no deberían intentar desacreditar las ideas
del que escribe esto sin antes probar una embestida
intelectual hacia Ken Wilber, un prolífico pensador que ha
sido comparado, ni más ni menos, que con Kant. Todo un reto para el movimiento escéptico por denostar un
racionalismo espiritual que, ahora, tiene su máximo
exponente epistemológico con la viabilidad de La educación
cuántica como nuevo paradigma de conocimiento, y que de un
modo pedagógico busca el empoderamiento del ser humano
más allá de las creencias establecidas tal como pretende el
físico y profesor Carlos González (2011) así como las
conocidas como escuelas activas.
Educación cuántica.
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